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AB Test. ¿Qué es y cómo se desarrolla? Guía práctica

5 Mins de lectura

Descubre cómo podemos ayudarte a aumentar la tasa de conversión de tu web.

La rentabilidad de un negocio online no es moco de pavo. Queremos que nuestra web funcione, que vendamos mucho y que, además, no nos resulte muy caro lograr estos objetivos. ¡Lo queremos todo! Y está claro que las acciones empresariales deben ir encaminados hacia esa aspiración, y para eso existen herramientas, metodologías y desarrollos que nos pueden ayudar, como el test AB.

No, no hablamos de un examen con opción A y opción B. Aunque lo de las opciones nos lo guardamos para la explicación que queremos darte sobre qué es un test AB, cómo se hace o cuál es su objetivo. ¡Atento!

 

¿Qué es un test AB?

Un test AB es una prueba con la que comparar dos o más versiones diferentes de una misma página web, aplicación o elemento concreto para ver sobre cuál es más eficiente. En otras palabras, con esta prueba puedes ver cuál de las dos versiones funciona mejor en base a tus objetivos de negocio.

Las versiones A y B se lanzan y se muestran de forma aleatoria a los usuarios de una misma página web. Por lo tanto, si en nuestra página web Hiberus.com estuviéramos haciendo una prueba de test AB, tú podrías ver una versión y tu pareja desde otro dispositivo ver otra completamente diferente o con algún elemento distinto.

El test AB es una de las herramientas que utiliza un equipo de análisis CRO y forma parte del proceso de optimización de esa tasa de conversión, que puede ser un incremento de ventas o la generación de leads cualificados.

 

¿Cuál es el objetivo del AB testing?

El objetivo del AB test es claro: comprobar qué versión funciona mejor de acuerdo con los objetivos empresariales. Ya lo hemos comentado. Tras lanzar las dos versiones, mediante el análisis de datos posterior, vamos a ser capaces de comprobar si los cambios aplicados funcionan mejor o peor.

Por ejemplo, imagínate que habéis decidido cambiar el color del botón CTA (Call To Action), y en lugar de ser azul va a ser morado. Es un cambio que parece sencillo, pero que quizá al usuario le llame más la atención y decida clicar más veces, y por lo tanto mejorar la tasa de conversión o el CTR.

 

¿Cómo se hace un test AB?

Para hacer un test AB entran en el juego varios aspectos, y es que no vale únicamente con lanzar dos versiones diferentes al tuntún y elegir una tras los datos registrados. Hay todo un proceso de elección, investigación y desarrollo antes del lanzamiento de la prueba.

  • Investigación

Lo primero de todo, es entender la web o la aplicación en la que se va a realizar la prueba AB. Una vez comprendido el fin último y el objetivo a conseguir por la empresa, podremos empezar a plantear el inicio del test. Para ello, se pueden utilizar diferentes herramientas de medición, como Google Analytics, o realizar mapas de calor, que ofrecerán información sobre los puntos en los que los usuarios pasan más tiempo o los desplazamientos que realiza en la web. También es posible realizar estos estudios iniciales de investigación mediante herramientas de UX Research, como los tests de usuarios o las encuestas online.

  • Interpretación de datos

Tras la primera fase de investigación, los datos recogidos van a ser los que marquen el trabajo a desarrollar para la prueba de versiones. Analizar e interpretar los datos va a llevar a sacar ciertas conclusiones que serán la base para comenzar a hacer las pruebas. Tras plantear las hipótesis, comienza el desarrollo de las distintas versiones.

  • Creación de las diferentes versiones

Una vez identificado el principal problema tras el estudio e interpretación de datos, es el momento de dibujar los cambios sobre las distintas versiones de la web o aplicación. Nuestro consejo es que hagas pruebas concretas. Es decir, que no cambies varias cosas a la vez, porque al final será complicado saber dónde está el origen de la mejora o el empeoramiento de resultados.

  • Realización del test AB

Llega la hora de lanzar el test. Para ello, no solo hay que tener en cuenta las variaciones que se han incluido en las versiones, si no también otros aspectos, como el tiempo de la prueba o el método de testing elegido. No podemos olvidarnos de seguir los 7 principios del testing. El tiempo del test debe adaptarse al tráfico registrado y los objetivos a conseguir, por lo que no debe ser ni muy largo ni muy corto, porque los datos no serían muy representativos.

  • Análisis de resultados

Después de haber realizado y finalizado el test, será momento de analizar los resultados obtenidos. Tras la prueba, habrá una versión ganadora y otra que haya resultado perdedora del combate. La opción ganadora será la versión elegida para implementar posteriormente. ¿Qué resultados se pueden analizar? Dependerá del objetivo del test, pues habrá pruebas que se hayan centrado en el incremento de ciertas métricas y otras cuyo objetivo haya sido la consecución de determinados elementos.

  • Implementación de cambios

Con todos los datos sobre la mesa y una versión elegida como ganadora, la implementación será inmediata. Volviendo al ejemplo del CTA con cambio de color, si en el test AB se ha comprobado que el morado funciona mejor que el azul, automáticamente todos los usuarios pasarán a ver el botón en color morado sin distinción, ya que no habrá dos versiones, si no una única.

 

¿Qué debo considerar al momento de realizar un AB Testing?

Hacer un test AB no es tarea fácil. Entran en juego muchos elementos y muchas otras mediciones de la web o la aplicación que no debes pasar por alto para este desarrollo. Desde el tráfico, la configuración del experimento, el tiempo de duración, el tipo de web o el objetivo a cumplir van a marcar el test de principio a fin.

Estos son algunos de los aspectos a tener en cuenta para hacer un test AB:

  • No cambiar la configuración del test a mitad del proceso. Si has decidido comprobar si el botón CTA es el que funciona, no decidas a mitad del experimento cambiar tu foco de atención y fijarte en si el banner inferior está teniendo éxito o no. Eso será una segunda prueba.
  • Centrar el test en elementos concretos. Ya lo hemos mencionado, pero no se recomendable lanzar un test con muchos cambios a la vez o incluso varios test a la vez. Las cosas de palacio van despacio, nuestro proyecto es el palacio imperial. No queramos correr para sacar todo en una semana. Hace falta tiempo, paciencia y mucho testing.
  • Los datos no mienten. Los test AB no se hacen por aburrimiento. Son experimentos realizados para sacar datos, de los cuales surgirán las conclusiones y posteriores cambios. No dejes que tu instinto o tus opiniones primen por encima de los datos obtenidos, porque llevarás las de perder.
  • Repetir es acertar. Uno de los principios del test AB es la repetición. Es decir, si en un test previo ha funcionado algo, no lo elimines en la siguiente prueba. Si vas sumando aciertos, al final el resultado sólo puede ser positivo. Pero eso sí, no todos los test acabarán con resultados buenos o esperados antes de la prueba. No te desesperes, esto es una situación de prueba-error que acabará bien.

 

Si quieres comenzar un proyecto de mejora de conversión o de tu portal y no estás muy familiarizado con los test AB, ponte en contacto con nosotros. El equipo CRO de Hiberus Digital, experto en este tipo de desarrollos, estará encantado de ayudarte a crecer con soluciones personalizadas en base a tus necesidades.

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    Periodista y Seo Analyst en el equipo Hiberus Search.
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