Barack Obama será el presidente de los Estados Unidos por cuatro años más. Un alivio para quienes han confiado en él, desazón para aquellos que habían optado por la opción republicana.
En los cuatro años de mandato y más allá de las medidas en política internacional, la carrera hacia la reforma del sistema sanitario o las medidas anti crisis, Obama ha prestado mucha atención a la industria TIC de su país.
Es casi una obligación. Estados Unidos es la región donde se ubican gigantes tech y es en Wall Street donde se cotizan sus acciones. Apple, Microsoft, Amazon, Google, HP, Intel o IBM son sólo una pequeña muestra del amplio abanico de compañías tecnológicas de EE.UU.
En febrero del año pasado Obama reunía a los primeras espadas de TI en una cena en San Francisco. En la foto, que pronto se extendió como la pólvora por la red, se mostraba a Mark Zuckerberg, Steve Jobs, Eric Schmidt o la entonces CEO de Yahoo! Carol Bartz.
El objetivo fue entonces la puesta en común de experiencias de la que salieran soluciones concretas a los altos índices de paro que azotaban al país. También se discutió sobre la inversión en I+D y educación. Obama repitió esta escena con otros sectores empresariales.
Pero durante sus cuatro años en el poder, Obama ha lidiado con muchas cuestiones relacionadas con la industria TIC. Las nuevas tecnologías, como catalizadores sociales, empresariales y políticos le han obligado a ello.
Contra la ley SOPA
La administración Obama mostró públicamente su oposición a las leyes antipiratería SOPA y PIPA. El equipo se mostró preocupado por el peligro que éstas podrían suponer a la libertad de expresión online y la amenaza que podrían representar para un internet abierto.
Proyectos de seguridad online
El presidente ha liderado un plan de Intercambio e Protección de la Ciberinteligencia diseñado para mejorar la seguridad entre empresas y gobierno.
Es un proyecto no exento de polémica, ya que se cree que permitió la construcción y expansión de Flame y otras ciberarmas que tuvieron como objetivo Irán y su consabido programa nuclear.
Competencia online
Las posturas de la Comisión de Comercio estadounidense o la Comisión Federal de Comunicaciones que investiga la libre competencia están muy unidas al mandato de Obama. Sus investigaciones a gigantes como Google, Apple y Amazon han sido la demostración del compromiso de garantizar la competencia leal online.
Declaración de derechos en internet
El gabinete del presidente Barack Obama proponía a principios de año una Declaración de Derechos para los datos online. Entre los puntos más importantes de la propuesta: la exigencia de transparencia a las empresas, la garantía de seguridad de los datos y la posibilidad de acceder a ellos de los usuarios.
En su discurso post-victoria, uno de los acontecimientos más esperados del año, Obama ha vuelto a hacer un guiño a la comunidad tecnológica. Promete continuidad. Estados Unidos quiere seguir siendo pieza fundamental del mosaico tecnológico a nivel mundial y su presidente está dispuesto a apoyar la causa.
Han pasado cinco años desde que Steve Jobs presentara el primer iPhone, hecho que revolucionó el mercado de los dispositivos móviles. Generó una gran incredulidad, ya que no se entendía como un aparato tan caro, sin teclado físico ni 3G, podría acaparar cuota de mercado de los móviles tradicionales o de las modernas BlackBerry.
Las empresas que estaban en el mercado, abarcando casi toda su cuota, no pensaron lo que iba a suponer el lanzamiento de este nuevo dispositivo. Hoy en día, Nokia ha cedido su liderazgo mundial en fabricación de móviles a Samsung, desechó su desfasado sistema operativo Symbian evolucionando hasta el actual Windows Phone. BlackBerry se encuentra sumida en una gran crisis.
En 2008 llegaron los primeros móviles con sistema operativo Android, que intentaban acaparar el liderazgo de Apple. En este caso, Android no fabricaba móviles, sino que vendía el sistema operativo a otras empresas. Así, el nuevo Samsung Galaxy S III no solo ha alcanzado al iPhone, sino que para muchos expertos ha conseguido superar las prestaciones ofrecidas.
Lo que empezó siendo una gran innovación en el mercado de los móviles, se ha convertido en una guerra de patentes, síntoma de que los productos han alcanzado su madurez. Aunque cabe prever que el iPhone5 volverá a causar furor, la falta de factor sorpresa le empieza a pesar.
Microsoft se prepara para estrenar Windows 8 en octubre de este año y según las mismas fuentes la producción empieza de manera formal en el mes de agosto. Microsoft no deja nada en el aire y por supuesto han pensado en la actualización hacia este sistema operativo desde las versiones antiguas de Windows lo que en principio han valorado en unos 40 dólares.
La empresa de Seatel espera que para el mes de octubre se vendan los primeros dispositivos con Windows 8, incluida su tablet Surfece que ya presento el mes pasado. Pantallas gigantes táctiles, nueva plataforma nuevo offices, nueva tablet … Microsoft quiere continuar liderando un mercado cada vez mas competitivo y en el que las tecnologías quedan obsoletas al poco tiempo de ser presentadas.
El propio Ballmer ha asegurado utilizar ya diariamente Windows 8 con el nuevo Office 13.
“Ha llegado el día. Han definido el presupuesto que tendrá mi departamento para este semestre. ¡Y por fin puedo plantearme la constucción de la plataforma web con la que esperamos mejorar nuestros resultados!”
De forma frecuente suele darse esta situación en las empresas.
¿Cuál es el siguiente paso? Lo habitual es contactar con un proveedor de software, contarle la idea inicial del proyecto y cerrar un presupuesto.
El proveedor de software, al trabajar con un presupuesto cerrado previo al comienzo, suele aplicar el típico modelo en cascada. En él, se estructura el proyecto en fases separadas de análisis, diseño, codificación, pruebas y despliegue.
Pero, ¿es este el único modelo? ¿es el modelo ideal? Evidentemente no es el único modelo ni tiene por qué ser el modelo ideal.
En función de lo clara y completa que sea la idea inicial, este modelo en cascada puede encajar.
Sin embargo, la realidad nos dice que ningún proyecto está totalmente definido inicialmente bien por que no se tienen claros los objetivos de la aplicación o porque pueden cambiar en el transcurso del proyecto. Como consecuencia, provoca que haya que volver a analizar, diseñar y codificar el mismo acarreando costes en gestión, tiempo y dinero.
Pero, ¿y si queremos ser más dinámicos? ¿Y si queremos evolucionar la idea conforme vayamos avanzando en el proyecto? En este caso, estaríamos escogiendo un modelo incorrecto.
Un modelo en cascada nos estaría obligando a generar un exceso de documentación, renegociación de requisitos, creación de un diseño no ajustado a lo que finalmente se pretendía y obtención de un producto que no convence ni al proveedor ni al cliente. En definitiva, estaríamos gastando un tiempo precioso en labores de gestión cuando lo que queremos es creatividad y construcción.
¿Qué alternativas tenemos? La alternativa es buscar un modelo dinámico y flexible.
¿Cómo lo conseguimos? La rigidez del proyecto suele venir marcada por la idea inicial, que a su vez marca el presupuesto. Éste provoca que se controle de manera exhaustiva qué se hace y qué se deja de hacer por parte del proveedor de sofware.
Así que, ¿por qué definir el proyecto cuando todavía no tenemos claro cómo queremos nuestra aplicación final?
Como alternativa, se puede plantear el proyecto en pequeños objetivos e ir pagando por trabajo realizado. De este modo, el comienzo del trabajo es inmediato y permitirá al cliente ir modelando el proyecto poco a poco.
Con ello, el proveedor de software dedica a CREAR el tiempo que se iba a usar para gestionar el control de requisitos y estimaciones.
Desde el apartado económico, la primera impresión puede ser que con el modelo en cascada, todo está más controlado y es más económico. Pero la experiencia nos dice que no es así. Además de ser más caro, es más complicado conseguir el éxito del proyecto.
¿Qué sistema se ajusta más a tu empresa?
El primer fin de semana de Junio se celebró en Zaragoza una nueva edición del Congreso web. Este año de nuevo tenía un variado programa que daba cabida a temáticas web tales como social media, marketing, analítica, app, seo, venta online, desarrollo, etc.
Entre las ponencias y talleres que hubo yo me quedaría sin dudarlos con estos cuatro:
• “Clínica de usabilidad” impartida por Torres Burriel que nos recordó
a todos los asistentes que lo mejor para hacer una web usable es usar el sentido común. Ejemplos tan claro como “decir de que va tu web” o estructurar una home de manera que se tenga un rápido vistazo de las partes fundamentales a destacar en la web pueden ayudarnos a que una visita que llega a nuestra página no se marche a los pocos segundos porque no encuentra lo que quiere o no comprende lo que le podemos ofrecer.
• “Clínica SEO” por Clinic SEO que nos dieron una vertiginosa charla
repleta de consejos para mejorar el SEO de nuestras web tales como apostar por la palabra que más vende no por la más significativa, intentar posicionar tanto por la home page como por la ficha de producto cuando tenemos un ecommerce, seguir siempre las tendencias de las palabras o las palabras que más se hablan en los blogs y redes (gracias a IceRocket), optimizar siempre los footer de las web (no poniendo demasiados enlaces), enlazar siempre lo relevante (categorías y productos), hacer bien las redirecciones, no duplicar contenidos, separar el estilo del código, configurar correctamente el servidor o hacer web performance optimization y un largo etcétera. Para muestra un botón, el ejemplo que puso sobre el estudio que había llevado acabo Amazon sobre su web “si la página tardará en cargar un segundo más perdería 1,6 millones anuales” ¿qué mejor ejemplo que este para seguir optimizando nuestra web?
• “Community Manager, el briefing no existe. Búscate la vida” a cargo
de Inma Ferragud nos dejo bien claro la importancia que tienen hoy en día las redes sociales. Nuestro objetivo en ellas no es vender sino crear fans, personas que opinen de la marca, que la recomienden y que la defiendan incondicionalmente. Sin duda en este campo a la mayoría de empresas le queda un gran trabajo por hacer.
• Las dos charlas que ofreció Xaviér Colomés sobre analítica web, en mi
opinión de lo mejor que hubo en el congreso. Nos habló de cómo realizar un plan de analítica completo en tan solo quince días. Desde conocer al posible cliente y los perfiles que puede tener, estudiar sus patrones de conducta, estudiar a los competidores a analizar resultados. Todo ello bajo los pilares de experiencia de usuario, conocimiento de cliente, analítica web y a/b testing. En definitiva, preguntarse que necesitan nuestros clientes para incrementar las conversiones y tener una mayor captación.
En cuanto a su consejo de que introduzcamos formularios de encuesta en nuestra web, tipo 4Q, sin duda va a ser una de las próximas opciones a considerar en proyectos que ya tenemos asentados y en constante mejora, ¿quién mejor que nuestros compradores para decirnos lo que quieren y buscan?
En definitiva, un sobresaliente al congreso web, tanto en la calidad de los ponentes como en la organización.
Autora: Erika Andreu